miércoles, 11 de julio de 2012

Este verano las cosas van mejor

Aunque el año pasado el huerto se quedó un poco desaprovechado, este año las cosas han cambiado bastante. Durante el mes de Mayo se me ocurrió plantar lavanda desde semilla y la mezclé con una flores azules. Pensaba que era una buena idea que la zona más corta, la de la caseta de las herramientas, terminara con la lavanda como en el cuadro de Monet:


Pero como suele pasar con estas cosas del huerto de la lavanda no se sabe nada. en cambio si que el espacio se ha llenado de florecillas azules que le dan un poco de alegría al huerto. Tengo que plantar más flores porque desde luego el resultado no se parece nada al cuadro de Monet.


Por complacer a Adrian he plantado algunas calabazas. Pensé que cinco, una se murió nada más sembrarla, serían suficientes para Halloween.
De momento la cosa no va mal. Esperemos que estén ricas para comer porque si cada flor es una calabaza no sé si va a ser facil deshacerse de ellas.

Si no falla nada y no se pudren como el año pasado la cosecha de melones no va a estar mal tampoco. De momento hay que fijarse mucho para distinguirlos entre la planta pero empiezan a crecer y no van lentos.

Tengo ganas de merendar un día un el huerto, un poquito de melón, y las uvas de la parra que aunque no la cuidemos apenas, no falla y cada día tiene más uvas. No quiero ni pensar lo que va a producir el día que pueda hacer un emparrado.

 

miércoles, 30 de marzo de 2011



Que algo hemos hecho mal está claro ¿cómo puede ser que los huertos de al lado estén llenos de ajos y a nosotros solo nos hayan saldo estos poquitos? Quizá los plantamos demasiado tarde. El año que viene empezaremos en diciembre.


Ya tengo despejada una parte del riego, a ver si la próxima vez que vuelva puedo terminarlo y empezar a plantar cosas.

jueves, 30 de diciembre de 2010

La primeras plantas

Aunque el tiempo no acompaña demasiado, la tierra está humeda después de los días de lluvia pasados, incluso hoy han caído unas pocas gotas, hemos pasado la mañana limpiando el huerto. Junto a la caseta había, y aún quedan, un buen matojo de malas hierbas, mezcladas con los tubos de goma del regadío del anterior adjudicatario. No será fácil sacar toda esa basura, pero de momento la hemos arrinconado junto a la caseta.

Algunos bichos, se ocupaban de mantener la tierra en buen estado mientras llegabamos.

 Para que al final de la mañana, por fin, comenzaramos con nuestra priemera plantación. de momento, serán unos poquitos ajos. según mi libro no necesitan demasiada agua, mal asunto porque la tierra estaba húmeda, y son sencillos de cuidar. Habrá que esperar a ver que tal salen. Mal asunto si al final no sale nada.

 Otro de los habitantes del huerto vino a despedirnos.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Primeras dudas

La temperatura de hoy es alucinante para ser Madrid, me acuerdo ahora de la risas de un aleman cuando yo me quejaba de frio en el septiembre Berlinés. El tipo aseguraba que si no esta helado el Spree no hacía frio. Hoy en los alrededores del huerto se esperan mínimas de -4 grados.

Tenía pensado plantar ajos. Me hace ilusión comenzar con algo, y lo que he leído en blogs y algún libro es que desde noviembre a febrero se pueden plantar ajos. Pensaba empezar por ahí. Un pequeño gasto, que nos permita fracasar en caso de no lograr que crezcan, pero con este frío ¿merece la pena plantar algo o se helara la misma noche de la plantación?

Además como para mi todo esto es experimentación, el terreno de nuestro vecino de huerto me ha sembrado (expresión poco afortunada en este contexto) de dudas. Tiene medio terreno arado, y presumo que será para empezar con algún cultivo importante pero ¿cuál?. Habría que preguntarle, no pasa nada por crecer mediante mímesis, cuando dominemos el tema tomaremos más la iniciativa.

Mañana vermeos el terreno y pensaremos si nos arrriesgamos con los ajos o seguimos con nuestro terreno vacío.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Por fin

Ayer fuimos por primera vez al  huerto. Me encanta verlo ahora, no como un terreno vacío, sino como la posibilidad de un vergel verde cuando llegue la primavera y el verano.






De momento no está vacío, unas desangeladas ramas prometen ser una parra verde más adelante cuando los rigores del invierno queden atrás.


Y tampoco estamos solos, aunque no todas las vistas sean bonitas, y tengamos sobre nosotros unas horribles torres de alta tensión, sus habitantes nos harán compañía durante los próximos meses. Ya no me sorprende que no emigren, y que en lugar de volver hacia febrero, espero que con nuestros primeros brotes verdes, ahora que tan de moda está la expresión, pasarán con nosotros este invierno. Quizá veamos a sus polluelos más adelante.




Aunque tendré que dedicar mi tiempo libre en aprender, espero que las entradas futuras hablen de recolecciones y nuevas plantaciones y que el verde sustituya al marrón de la tierra lo más pronto posible